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En los últimos 10 años, Fundación MAPFRE ha contribuido a mejorar la vida de más de cien millones de personas gracias a innumerables proyectos que han ayudado a cambiar significativamente las condiciones económicas, sociales y culturales de los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Una década después hacemos balance. Explicamos el impacto que ha tenido nuestra su labor en esas personas y los desafíos que afrontamos para continuar siendo unas de las entidades sociales de referencia.

TEXTO: NURIA DEL OLMO

 

«Trabajar en una fundación te enseña a ser más generoso y más humano. Te ayuda a conocer de primera mano el drama social de muchas personas, a ser consciente de la utilidad de nuestro trabajo, de la importancia de ser solidario». Es el sentimiento de Pedro Méndez, uno de los 90 empleados que forman parte del equipo de Fundación MAPFRE. Su opinión es compartida con orgullo por muchos otros trabajadores y colaboradores de MAPFRE, que durante la última década han participado con el máximo entusiasmo y compromiso en más de 3.000 proyectos sociales y culturales, dirigidos a mejorar el mundo en que vivimos.

Durante este tiempo, la Fundación ha destinado 500 millones de euros, un presupuesto que ha crecido incluso durante los años de crisis económica, y que hecho posible que la entidad haya llevado a cabo actividades en el ámbito de la educación, la salud y la cultura, entre otros, con el fin de ayudar a los más desfavorecidos, a los más excluidos de la sociedad, a los que menos recursos y oportunidades tienen. Su labor, según reconocen las personas a las que se ha llegado en más de 30 países, ha permitido ofrecer «segundas oportunidades» y mejorar la calidad de vida de muchas personas, cambiar su trayectoria y brindarles un futuro mejor.

Tras una década de trabajo, Fundación MAPFRE hace balance, se pregunta cuál es la huella social que ha dejado y qué impacto ha tenido en los cien millones de personas que han recibido su apoyo, que han tenido la oportunidad de un empleo, que han mejorado su formación, que han logrado sentirse más integrados en la sociedad y que han disfrutado enormemente con la pintura y la fotografía. También con aquellos que gracias a nuestras campañas de prevención son más conscientes de la importancia de la educación vial y de incorporar hábitos saludables para vivir más y mejor, y de aquellos que han vivido su primera experiencia como voluntarios, algo que a muchos les ha cambiado la vida. En la página web de Fundación MAPFRE, www.fundacionmapfre.org, contamos en un vídeo el balance de lo conseguido en estos diez últimos años. A continuación ofrecemos un resumen al lector.

Cooperación internacional

Es tal vez el programa más relevante de la Fundación, tanto por su alcance internacional, como por el número de beneficiarios y el número de entidades que han colaborado. Engloba 830 proyectos que en este tiempo han logrado mejorar la vida de casi un millón de personas, principalmente niños y adolescentes. Algunas cifras hablan por sí solas: más de 55.000 niños de 23 países han recibido, cada año, al menos una comida al día y más de 79.000 han aprendido a cuidar de su salud y han recibido asistencia sanitaria básica.

Educación

Es un factor fundamental para romper con el círculo de pobreza, razón por la cual la Fundación se ha esforzado en proporcionársela a cinco millones de jóvenes a través del programa Educa tu Mundo, una iniciativa con la que la entidad ha formado hasta el momento a más de 5.000 profesores en valores y materias como la prevención de accidentes, la promoción de hábitos de vida sana y la educación financiera, clave para que las futuras generaciones sepan hacer frente a los riesgos más frecuentes a los que están expuestos en la vida.

Discapacidad

Impulsamos la integración y el trabajo de las personas que, por sus circunstancias personales, lo tienen más difícil. En este sentido, la Fundación ha facilitado la creación de 2.700 empleos a personas con discapacidad intelectual y enfermedad mental, una oportunidad de demostrarle a la sociedad de estas personas, que por lo general sufren la exclusión social y el desempleo de larga duración, son tan capaces como el resto de la población.

Pintura y fotografía

Fomentar la cultura es uno de los elementos más importante para el desarrollo de la sociedad, motivo por el que la Fundación trabaja activamente para acercársela al mayor número de personas. En la última década, 12 millones de personas han disfrutado de 300 grandes exposiciones de pintura, escultura y fotografía. Destaca el éxito que tuvieron en Brasil, donde casi dos millones de personas visitaron dos muestras únicas sobre el impresionismo y el post-impresionismo.

Objetivo Cero

La prevención es fundamental para evitar accidentes y por este motivo, en los últimos 10 años, la Fundación ha invertido casi 100 millones de euros para, entre otras cosas, formar a 2.800.000 menores en seguridad vial. El objetivo es que sean peatones y ciclistas más responsables y, en el futuro, conductores más seguros. Este trabajo se está viendo reflejado en las estadísticas. El informe Jóvenes y Seguridad Vial recientemente presentado por Fundación recogía una reducción del 75% en la cifra de jóvenes fallecidos en accidente de tráfico.

Salud

Promover la salud mental y física, apostar por la investigación como motor de los avances científicos y contribuir a que la sociedad conozca y se sensibilice con ciertas enfermedades como la cardiovascular, han sido algunos de los pilares básicos de su actuación en este ámbito. Durante este tiempo, la entidad ha invertido 79 millones de euros para impulsar el desarrollo de terapias celulares, desarrollar aplicaciones para salvar vidas en el terreno deportivo y ofrecer protocolos de actuación en casos de atragantamiento, ahogamiento y paro cardíaco. También ha contribuido a mejorar los hábitos saludables de más de dos millones de niños de 15 países.

Seguros para todos

Fundación MAPFRE no olvida el ámbito del que procede y se preocupa por difundir la cultura financiera y sobre todo la aseguradora. Para ello, cuenta con el centro de documentación de seguros en español más relevante del mundo, que anualmente recibe cerca de 300.000 visitas. También ha aportado 22 millones de euros para llevar a cabo 600 proyectos de investigación y contribuir a promover el talento y la especialización de más de 1.000 profesionales del sector.

Espíritu solidario

Fundación MAPFRE cree que el voluntariado permite vivir y disfrutar de momentos únicos y demostrar que si todos ponemos nuestro granito de arena en ayudar a los que sufren las mayores desigualdades, el mundo sería muy distinto. Es lo que justifica que lleve años involucrando a sus empleados y familiares a unirse a una colecta, echar una mano en un comedor social, pintar un albergue, limpiar playas contaminadas y hacer reír a niños con enfermedades graves que están ingresados en un hospital. Son iniciativas que según todos ellos proporcionan una energía única y permiten darse cuenta de lo mucho que un rato del tiempo libre de una persona puede significar en la vida de los más necesitados. En los últimos 10 años, los voluntarios de MAPFRE han ayudado a un millón de personas de bajos recursos y en situación de vulnerabilidad.

Una década después, Fundación MAPFRE hace balance, se pregunta cuál es la huella social que ha dejado y qué impacto ha tenido en esos cien millones de personas que han recibido su apoyo.

 

Un trabajo en el que todos ganan

Hace 42 años MAPFRE creó Fundación MAPFRE. En los siguientes 20 años se fueron creando dentro del grupo otros proyectos fundacionales, hasta un total de cinco. En 2006 todos ellos se fusionaron en uno único y se dio carta de naturaleza a cada una de las áreas especializadas que hoy configuran nuestra Fundación, Cultura, Prevención y Seguridad Vial, Acción Social, Promoción de la Salud y Previsión Social. Precisamente ahora se cumplen 10 años de esta nueva etapa, en la que hemos invertido más de 500 millones de euros, desarrollado miles de proyectos y alcanzado a millones de beneficiarios. MAPFRE, como grupo empresarial, considera a Fundación MAPFRE como uno de los pilares de su presencia y compromiso social. Todos, empleados y colaboradores, nos sentimos orgullosos del importante rol que desarrolla nuestra Fundación, que opera en la práctica totalidad de países en los que nuestra empresa desarrolla actividad aseguradora.

Trabajar en seguros proporciona muchas satisfacciones al ser la nuestra, sin duda alguna, la actividad económica más solidaria y comprometida de nuestra sociedad. En cada una de las actividades que se derivan del seguro estamos ayudando a los demás a mejorar su calidad de vida, a su protección o a ayudarles a salir más airosos de alguna contingencia. Pero el que, además, nuestro grupo dedique cada año importantes presupuestos y recursos humanos a la actividad fundacional, prolonga de manera amplia nuestro compromiso y colaboración con el desarrollo de todas las comunidades en las que estamos presentes.

Antonio Huertas, presidente de Fundación MAPFRE

“Ahora se cumplen 10 años de esta nueva etapa, en la que hemos invertido más de 500 millones de euros, desarrollado miles de proyectos y alcanzado a millones de beneficiarios”

 

Muchas son las circunstancias que afectan actualmente a nuestra sociedad y que merecerían apoyo y actuación por nuestra parte. Pero estamos seguros de que ayudar a los colectivos desfavorecidos, principalmente niños, personas con capacidades distintas ydesempleados, prevenir la ocurrencia de accidentes de tráfico y en los hogares y empresas, difundir las obras maestras de grandes pintores y escultores, colaborar para la difusión del conocimiento básico financiero, asegurador y de la previsión social complementaria y, por último y no menos importante, ayudar en general a mejorar la calidad de vida y la promoción de la salud, son todas ellas tareas prioritarias en las que estamos poniendo todo nuestro foco y nuestros esfuerzos. Todas y cada una de ellas son claro ejemplo de cómo podemos conseguir pequeños avances que se traduzcan en grandes logros que impacten positivamente en millones de personas, con divulgación, formación, prevención y contribución. Todas palabras maravillosas que se concretan en una sola, solidaridad. Y la solidaridad alcanza a todos los que trabajamos en MAPFRE.

Gracias a Fundación MAPFRE podemos ser protagonistas y motores de ese impulso de compromiso y esfuerzo por ayudar a los demás, a través del programa de VOLUNTARIADO que, conjuntamente, impulsan MAPFRE y su Fundación. Nos hemos comprometido a disponer del mejor programa de voluntariado del mundo, porque queremos ser la empresa más solidaria de todas y Fundación MAPFRE es el mejor apoyo para ello.

Son muchos los ejemplos que vemos día a día en cómo las fundaciones tienen la capacidad de ser verdaderos agentes de transformación social. Formamos parte de un inmenso grupo de entidades sin ánimo de lucro que contribuyen significativamente a mejorar el bienestar de la sociedad. Pero debemos sentir y valorar lo que aporta Fundación MAPFRE en todos sus ámbitos de actuación y en las geografías donde opera.

Transcurridos diez años desde la integración de todas nuestras actividades fundacionales en una sola institución, el balance que podemos realizar tiene muchas cifras que, a pesar de su importancia, apenas recogen la realidad de lo que se ha conseguido. Detrás de cada número hay una persona o una familia que se han beneficiado de ellas. Ayudamos a que muchos tengan un mejor futuro, un mejor trabajo, una mejor formación y a que también puedan en algún momento devolver a nuestra sociedad lo que ahora estamos haciendo por ellos.

Como empresa vamos a seguir comprometidos para que nuestra Fundación continúe ayudándoles y estamos seguros de que todos los que trabajamos en MAPFRE, además de orgullo, sentimos pasión por nuestra contribución, en cualquiera de los ámbitos disponibles, para ayudar a que alcancemos a muchas más personas, desarrollemos más actividades y crezcamos en solidaridad y vocación de ayuda a los demás.

Muchas gracias a todos, empleados, colaboradores y entidades públicas y privadas que nos han apoyado durante estos últimos diez años y, no lo olvidéis, os necesitamos para los próximos cien años, al menos. Se lo debemos a los que lo necesitan.